El metal rojo terminó en US$ 4,48 la libra, un 0,8% más que la semana anterior, apoyado por un dólar más débil y proyecciones de menor producción refinada en Asia.
El precio del cobre cerró la semana del 1 al 5 de septiembre en US$ 4,48 la libra, acumulando un incremento de 0,8% respecto de la semana previa y un promedio anual de US$ 4,32, es decir, 4,4% por sobre igual período de 2024. La cotización estuvo marcada por la volatilidad, pero logró repuntar al cierre gracias a las expectativas de un recorte de 25 puntos base en las tasas de interés de la Reserva Federal, tras conocerse un menor dinamismo en el mercado laboral estadounidense.
En el frente internacional, la demanda china mostró señales mixtas: mientras el PMI manufacturero se ubicó en zona de expansión, los inventarios globales continuaron elevados, con más de 514 mil toneladas en las principales bolsas de metales. A esto se suma que en septiembre se proyecta una caída de entre 4% y 5% en la producción de cobre refinado en China, junto a recortes anunciados por fundiciones japonesas, factores que presionan la oferta mundial y dan soporte al precio del metal.

