Imagen: Cochilco
El metal rojo registró una caída semanal de 0,53%, afectado por el fortalecimiento del dólar y las señales de la Reserva Federal de Estados Unidos. Sin embargo, la menor disponibilidad de inventarios y la demanda ligada a infraestructura eléctrica e inteligencia artificial continúan respaldando su valor.
El precio del cobre cerró la semana del 15 al 19 de junio en US$6,14 por libra, registrando una baja de 0,53% respecto de la semana anterior. Pese a esta corrección, el promedio acumulado de 2026 alcanzó los US$5,93 por libra, cifra que representa un incremento de 39,3% en comparación con igual período del año pasado. Entre los factores que incidieron en la cotización destacaron la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés, junto con la posibilidad de futuros aumentos durante 2026, lo que impulsó al dólar a máximos de un año y ejerció presión sobre los mercados de materias primas.
A pesar de este escenario, los fundamentos físicos del mercado continúan entregando soporte al metal. Los inventarios globales de cobre disminuyeron en 52.203 toneladas durante la semana, equivalente a una caída de 4,8%, situándose en 1.087.688 toneladas. La reducción se concentró principalmente en las bolsas de Shanghái (-23,6%) y Londres (-2,6%), mientras que Nueva York continuó acumulando existencias. El informe destaca además que la demanda estructural asociada a redes eléctricas, centros de datos e inteligencia artificial sigue impulsando el consumo de cobre a nivel mundial, en un contexto donde persisten restricciones en la disponibilidad de concentrados y expectativas sobre eventuales aranceles al cobre refinado en Estados Unidos.

