La Casa Blanca confirmó que los nuevos gravámenes del 50% no se aplicarán al cobre refinado importado, lo que deja fuera a Chile. La medida comenzará a regir el 1 de agosto y busca proteger la producción estadounidense.
Chile quedó fuera del alcance de los nuevos aranceles al cobre anunciados por el presidente Donald Trump. La medida, que establece un gravamen del 50% a las importaciones de cobre bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, fue oficializada por la Casa Blanca y comenzará a regir el 1 de agosto. El documento aclara que el cobre refinado importado, categoría en la que se concentran los envíos chilenos, no estará sujeto a este gravamen.
El mercado reaccionó con fuerza: el precio del cobre en Nueva York cayó hasta un 18% antes de recortar pérdidas y cerrar en US$5,13 la libra. Además, Trump invocó la Ley de Producción de Defensa para ordenar que al menos el 25% de la chatarra de cobre de alta calidad producida en EE.UU. se venda dentro del país, en línea con el objetivo de reducir la dependencia del suministro externo de materiales críticos. La exclusión práctica de Chile entrega certezas al sector exportador en un contexto de creciente proteccionismo global.

