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Un estudio de NTT DATA y MIT Technology Review en español muestra que la industria minera acelera sus inversiones en tecnologías autónomas y digitales, con la eficiencia operativa como principal motor. El informe también advierte que los mayores retos están en el cambio cultural y la formación de talento especializado.
Durante los últimos tres años, más de la mitad de las compañías mineras ha asignado entre US$1 y US$5 millones anuales a iniciativas de autonomía y digitalización, mientras que cerca de un cuarto superó los US$10 millones. Así lo revela el informe Autonomía en la minería 2025, elaborado por NTT DATA y MIT Technology Review en español, que evidencia un compromiso sostenido del sector por fortalecer sus capacidades tecnológicas y avanzar hacia modelos operativos más autónomos.
La principal motivación detrás de estas inversiones es la mejora de la eficiencia, identificada por el 31,08% de los encuestados, por sobre objetivos tradicionales como la reducción de costos o el refuerzo de la seguridad. Esta búsqueda se concentra en áreas críticas como planta, logística y mantenimiento, donde la autonomía se asocia directamente a mayores niveles de productividad, menor tiempo de inactividad y reducción de riesgos. En este contexto, los sistemas de gestión de datos y analytics se posicionan como la tecnología más relevante, seguidos por inteligencia artificial, machine learning y automatización de equipos.
No obstante, el estudio subraya que la transición hacia operaciones autónomas va más allá de lo tecnológico. La resistencia al cambio cultural y los altos costos de implementación aparecen como los principales obstáculos, junto con la escasez de talento especializado. En esa línea, Nelson Wilson, Head of Natural Resources de NTT DATA, advirtió que “el verdadero salto en la autonomía minera podría depender menos de la tecnología y más de la capacidad del sector para imaginar y construir un modelo operativo completamente distinto”. A su juicio, “uno de los desafíos clave de la próxima década será instalar un mindset digital genuino que permita no solo adoptar nuevas tecnologías, sino rediseñar desde la raíz cómo se planifica, opera y crea valor en minería”.

