La minera Norsemont Mining dio luz verde a su Fase 3 de perforación en el histórico proyecto Choquelimpie, ubicado en la región de Arica y Parinacota, en el norte de Chile. Este paso marca un hito clave en su estrategia de exploración para expandir el potencial de su sistema epitermal de alta sulfuración.
El programa contempla hasta 5.000 metros de sondajes diamantinos, distribuidos en un máximo de 20 perforaciones, con dos equipos operando en paralelo durante las 24 horas hasta diciembre. El primer equipo ya está en terreno y el segundo se integrará en los próximos días, trabajando con equipos Longyear LF230 provistos por la empresa chilena DV Drilling Ltd.
La meta principal de esta fase es poner a prueba la continuidad de cuerpos de brechas hidrotermales de alta ley en profundidad, más allá del modelo de recursos actual. Norsemont apunta a zonas como Choque, Vizcacha y Suri, donde estudios previos han sugerido la presencia de mineralización más enriquecida bajo la capa oxidada previamente explotada.
Este impulso exploratorio se sustenta en antecedentes sólidos. En campañas anteriores, Norsemont reportó interceptos notables, como los 170 metros con 1,57 g/t AuEq del hoyo MV21-009, y la presencia de una posible estructura porfírica (oro-cobre) debajo de la zona Vizcacha. Asimismo, su recurso actualizado (NI-43-101) estima 2,18 millones de onzas de oro equivalente en la categoría indicada, más 557 000 oz en inferida.
En un reciente comunicado, la empresa también respondió a rumores negativos en torno al proyecto, reafirmando su convicción en el valor fundamental de Choquelimpie y su visión de crecimiento en profundidad.
Para Norsemont, esta fase de exploración representa un momento de alto impacto: si logra confirmar mineralización de alta ley a profundidad, el proyecto podría transformarse, no solo incrementando su volumen de recurso, sino también su valor estratégico.

