El debilitamiento del dólar y una mayor demanda en Asia impulsaron al metal rojo a su nivel más alto en cinco semanas, mientras que los inventarios globales retrocedieron levemente.
El cobre cerró la semana del 25 al 29 de agosto en US$ 4,45 la libra, acumulando un incremento de 1,7% frente a la semana previa y un promedio anual de US$ 4,31, equivalente a un 4,3% más que en 2024. El avance mensual, cercano al 3%, estuvo marcado por la depreciación del dólar estadounidense y un mayor apetito por activos de riesgo, así como por la estabilidad de la prima Yangshan en China en US$ 55 por tonelada, reflejando una demanda sostenida.
En paralelo, los inventarios de cobre refinado en las principales bolsas de metales sumaron 488.329 toneladas, con una caída semanal de 0,9% pero un alza acumulada de 14,6% en lo que va del año. En la LME, solo un 8,2% corresponde a warrants cancelados, lo que sugiere baja presión por retiros inmediatos de material.

