El grupo minero registró un aumento trimestral impulsado por Oyu Tolgoi, que compensó la baja en Escondida, en un contexto marcado por negociaciones corporativas clave y plazos regulatorios que se definirán en febrero.
Rio Tinto cerró el cuarto trimestre de 2025 con un incremento de 5% en su producción de cobre, apoyado principalmente en el fuerte desempeño de su operación Oyu Tolgoi, en Mongolia. Este avance permitió contrarrestar el retroceso observado en Escondida, en Chile, donde menores leyes y ajustes operacionales afectaron los volúmenes, en un período seguido atentamente por los mercados.
El resultado operativo se conoce mientras avanzan las conversaciones entre Rio Tinto y Glencore, bajo el marco del UK Takeover Code, que fija como fecha límite el 5 de febrero de 2026 para anunciar una oferta formal o desistir de ella. El cobre es un elemento central en estas negociaciones, dado su rol estratégico en el crecimiento de largo plazo del grupo y el potencial impacto que tendría una eventual operación corporativa de gran escala.
A nivel anual, la producción consolidada de cobre de Rio Tinto mostró un crecimiento de doble dígito, alcanzando 883 mil toneladas, nuevamente con Oyu Tolgoi como principal motor. En paralelo, la compañía destacó hitos en otros minerales, como un récord trimestral en despachos de hierro desde Pilbara, mientras el mercado espera que febrero entregue mayor claridad sobre eficiencia operativa, estructura de portafolio y los resultados anuales que se darán a conocer a mediados de mes.

