Imagen: Vicuña.
El distrito integrado busca avanzar desde el actual esquema de exploración hacia un marco de explotación que habilite una operación transfronteriza a gran escala, apoyado en el Tratado Binacional Minero y en un trabajo coordinado entre autoridades y empresas.
El proyecto Vicuña, que une los yacimientos Josemaría y Filo del Sol bajo una misma estrategia de desarrollo en Chile y Argentina, inició gestiones para establecer un acuerdo de explotación que reemplace el actual protocolo que rige solo la etapa exploratoria. La iniciativa, impulsada por Lundin Mining y BHP, apunta a definir un marco legal y operativo que permita desarrollar una faena integrada entre ambos países, aspecto considerado esencial para su futura escala industrial.
Durante la presentación del estudio técnico integrado del proyecto, el CEO de Lundin Mining, Jack Lundin, explicó que el avance hacia un esquema operativo más amplio requerirá fortalecer el sustento regulatorio existente bajo el Tratado de Integración y Complementación Minera. La compañía detalló que ya trabaja con autoridades chilenas y argentinas para abordar materias clave como tránsito de insumos y equipos, logística, coordinación operativa y funcionamiento de proveedores en un entorno transfronterizo.
Según el estudio técnico, Vicuña contempla un desarrollo progresivo que integrará de forma secuencial los activos de Josemaría y Filo del Sol, con una inversión estimada de largo plazo cercana a US$18.000 millones. En ese escenario, la definición del marco binacional será determinante para ordenar el movimiento de personal, el transporte de productos y la estructura operativa que permitirá transformar al distrito en uno de los proyectos cupríferos de mayor escala en la cordillera andina.

