Imagen, gentileza Ministerio de Minería.
El biministro Daniel Mas presentó ante el Senado una hoja de ruta que busca destrabar el estancamiento del sector mediante la simplificación regulatoria y una reforma estructural a la estatal minera.
Ante la Comisión de Minería y Energía del Senado, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, presentó una agenda de reactivación que prioriza tres pilares fundamentales para devolver la competitividad a las más de 3.400 faenas del país.
El primer eje se centra en la productividad y la simplificación de permisos. El diagnóstico desde el Ejecutivo es claro: la carga regulatoria actual “asfixia” al minero. La propuesta busca ajustar el sistema de patentes mineras y simplificar los procesos de postulación para aliviar el peso administrativo. Según el subsecretario Álvaro González Gorroño, el objetivo es transitar hacia un sistema de patente rebajada más eficiente, permitiendo que el trabajador se enfoque en la extracción y no en trámites engorrosos que han frenado el desarrollo en los últimos años.
Como segundo punto, el Ejecutivo apuesta por potenciar los encadenamientos productivos. La estrategia busca romper el aislamiento del pequeño productor promoviendo la asociatividad y la integración con la mediana minería. Este eje incluye una necesaria inyección tecnológica para mejorar el acceso a mercados, compensando factores adversos como la baja en las leyes de los minerales y las grandes distancias entre las faenas y las plantas de procesamiento.
Finalmente, el tercer pilar aborda la modernización de ENAMI. El biministro reconoció que la estatal requiere ajustes profundos ante su compleja situación financiera. El plan contempla la liquidación de activos (oro y cobre), inversión en infraestructura y un cambio estructural en su gobierno corporativo para alcanzar el equilibrio financiero. “Necesitamos un Estado facilitador”, concluyó Mas, subrayando que la meta es consolidar a Chile como potencia minera desde su base productiva más esencial.

