Imagen: Cochilco
El metal rojo registró una variación semanal de 0,0%, sostenido por la caída de inventarios en Londres y Shanghái, la escasez de concentrados y una demanda estructural ligada a la transición energética y el desarrollo tecnológico.
El precio del cobre cerró la semana del 6 al 10 de julio sin variaciones, ubicándose en US$6,03 por libra, en un escenario marcado por la estabilidad del mercado pese a la volatilidad internacional. De acuerdo con el informe semanal, la fortaleza del metal respondió principalmente a la disminución de los inventarios en las bolsas de Londres y Shanghái, junto con una menor disponibilidad de concentrados, factores que compensaron las incertidumbres económicas y geopolíticas.
Los inventarios visibles retrocedieron en 24.322 toneladas (-2,4%), alcanzando un total de 1.019.931 toneladas, con bajas concentradas en Shanghái y Londres. A ello se suma una demanda estructural impulsada por las inversiones en redes eléctricas, almacenamiento de energía, centros de datos, inteligencia artificial y electrificación, elementos que continúan respaldando precios elevados. Para las próximas semanas, el mercado seguirá atento a la definición de Estados Unidos sobre eventuales aranceles al cobre refinado, la evolución del conflicto en Medio Oriente, el comportamiento del dólar y la demanda física de China.

